Desarrollo motriz desde los primeros meses
Madera natural sin tóxicos, tratada con aceites ecológicos
Montaje fácil y seguro, sin herramientas especiales
MEDIDAS: 74 cm de largo x 50,5 cm de alto x 2 cm de grosor
BASTIDOR: 8 cm
AMARRE BARRA REDONDA: 6 cm
BARRA REDONDA: 2 cm
MEDIDAS: 90 cm de largo x 50,5 cm de alto x 2 cm de grosor
BASTIDOR: 8 cm
AMARRE BARRA REDONDA: 6 cm BARRA REDONDA: 2 cm
Fabricado con materiales seguros y bajo normativa europea.
Fortalece su cuerpo desde los primeros movimientos. Al verse en el espejo, los niños practican levantar la cabeza, sentarse, gatear y pararse, mejorando fuerza, equilibrio y coordinación.
Se descubre a sí mismo, cada día un poco más. Comienzan a reconocer su reflejo, lo que fomenta la conciencia corporal y les permite explorar sus gestos y emociones.
Movimiento, reflejo y curiosidad en acción. El espejo ofrece una rica experiencia visual y táctil, ayudando a entender el concepto de causa y efecto al ver sus movimientos reflejados.
Aprende observando y compartiendo. Pueden interactuar con otros a través del espejo, fomentando la socialización temprana y el juego paralelo, tan importante en sus primeros años.
Nuestra madera se obtiene de forma ética y sostenible en la Serranía de Cuenca, una región reconocida por su biodiversidad y bosques gestionados de forma responsable.
En el corazón de Cuenca, cada espejo es fabricado artesanalmente en pequeños lotes por nuestros carpinteros, cuidando cada detalle para lograr la máxima calidad y seguridad para tu peque.
Antes de ofrecértelo, cada producto pasa por las manos (y los juegos) de Iván. Él lo explora, lo toca, lo prueba una y otra vez. Si a él le despierta curiosidad y lo invita a moverse, sabemos que vamos por buen camino.
Una vez testeado, el espejo Montessori se empaqueta cuidadosamente, con materiales sostenibles, y se envía directo a tu hogar, listo para inspirar juego y autonomía.